Era un
joven de quince años el que dejaba su casa natal en Aielo
de Malferit y se dirigía a Valencia, su nombre era Luis
Manuel Ferri Llopis y su pasión el canto. Allí por
insistencia de sus padres, comenzó a estudiar comercio,
pero los ojos y el corazón de Luis Manuel estaban en otro
lado, fue así que invitado por un par de amigos y unas
guitarras, probó el sabor de los sueños que se acercan
para hacerse realidad. Allí formó su primer grupo llamado
los Hispánicos, consiguiendo así su primer trabajo en el
campo musical. Su voz clara, potente y melodiosa llamó la
atención de los entendidos y el conjunto musical se llenó
ilusiones, que no duraron mucho ya que sólo había interés
en el jovencito que cantaba. Más tarde luego de 9 años, en
1968, y habiendo cumplido el servicio militar, se integró
a lo que sería su segundo y último conjunto, Los Superson.
Allí y con 22 veranos vividos decidió seguir el camino del
canto, pero esta vez, enfrentarlo solo.
Un entonces reportero de
radio Popular se convirtió en su manager. Le inventó un
nombre artístico y tras una intranscendente participación
el el festival de Castellón, lo hizo cantar en el teatro
de Valencia. Allí comienza la historia, allí comienza Nino
Bravo. El mismo día en el que los gastos del alquiler del
teatro fueron pagados con las 20.000 pesetas que le dio el
sello Phonogram tras el show al cantante como un adelanto
del primer contrato discográfico y de un plan de trabajo
junto a un prometedor compositor proveniente de Jerez
llamado Manuel Alejandro. En 1969, debutaron con "Como
Todos" y "Es el Viento". En 1970 en el festival de
Barcelona presentarían "No Debo Pensar en Ti", aunque el
éxito llegaría meses más tarde aún, en ese mismo año con
el tema "Te quiero, Te quiero", con letra de Rafael de
León y música de Augusto Alguero. Un disco simple pero con
"Esa será mi casa" en el lado B que alcanzó para que el
nombre de este joven alcanzara toda la península.
La industria disquera
sólo lanzaba long plays tras la acumulación de discos
simples, y con canciones como "En Libertad", "Voy
Buscando", o "Mi Querida Mama", Nino Bravo editó ese año
su primer long play, "Tu Cambiaras". Allí trabajaría con
diversos autores en éxitos como "Cartas Amarillas" de Juan
Carlos Calderón; "Noelia" de Algueró y Guijarro; o "Puerta
de Amor" de Cook, Greenway y López, mientras Herrero y
Armenteros le escribían las inmortales "Tu Cambiaras", "Un
beso y una flor", "Libre" y "América, América".
Todo fue éxito en la
vida de Nino, todo de Improviso. El éxito le abrió las
puertas día tras día y no le negó la entrada jamás a sus
Tierras y sin saberlo el 14 de marzo de 1973, en plena
fiesta de fallas, Nino obsequió a los Valencianos con una
última y apoteósica actuación como agradecimiento a su
fidelidad ya que un 16 de abril de 1973 cuando el éxito y
la fama lo agarraban firmemente del brazo, en las
cercanías de un pueblo llamado Parangón, en la provincia
de Cuenca, un auto en el que viajaba se salió bruscamente
de la carretera y volcó a un lado del camino. La gente que
le esperaba en el estudio de grabación no le vio
llegar.....su voz se había apagado trágicamente, en una
carretera.
Material
cedido por Felipe Rodríguez Rathgeb