Villarrubio a Nino Bravo - 10 de mayo de 2008
El
paso 10 de mayo se realizó en la localidad castellana de Villarrubio un
multitudinario homenaje al cantante valenciano Nino Bravo, con motivo del 35
aniversario de su desaparición física.
Villarrubio, conocido en todo el mundo por ser el pueblo en el que pereciera el intérprete español, reunió a un gran número de entusiastas de su música para vivir toda una jornada en torno al recuerdo de Nino Bravo. El homenaje fue organizado por los ayuntamientos de Villarrubio y Aielo de Malferit, además de por el Club de Fans Oficial de Nino Bravo, contando con la presencia de Manu Martínez (cuñado y amigo del cantante), Amparo Ferri (hija de Nino), Pepe Juesas (guitarrista y compositor de su conjunto) y Vicente Moya 'Suco' (manager de Nino Bravo), entre otras personalidades ligadas a su figura. Se repartieron chapas con la imagen del cantante, enviadas desde Argentina por Patricia Provenzano, seguidora acérrima que aseguraba así su presencia simbólica en el homenaje.
La jornada, que se vio afectada por la lluvia, comenzó a las 12 de la mañana
en la iglesia parroquial de Villarrubio, con una misa en honor de Nino Bravo
en la que se vivieron momentos de intensa emoción.
El
Club de Fans de Nino se vio representado en el acto por Francisco Zanón y
Maribel Callejo, que leyeron un apasionante discurso basado en las letras de
las canciones del cantante, a la par que el tema "Hoy soy feliz" hacía su
aparición por los altavoces del edificio. Se brindó a los presentes un "Ave
Maria" cantado por Mª José Martín Trigo con el músico valenciano
José Ureña al piano.
A continuación, llegó el momento de realizar la inauguración de la Calle Nino Bravo. Amparo Ferri, en representación de la familia de Nino Bravo, fue la encargada de destapar la bandera que cubría el monolito que se ha emplazado a la entrada de la calle aún en obras. La efigie de Nino, tomada del logotipo de su Club de Fans Oficial, representa en el monumento toda la energía y potencia que el cantante desprendía en sus actuaciones. Junto al monolito se colocaron dos coronas de flores: de su Club de Fans y de su pueblo natal, Aielo de Malferit.
Fue entonces cuando sus admiradores se acercaron a la gran cruz metálica que
preside Villarrubio desde 1987. Dicha cruz, con el nombre de Nino Bravo en
letras mayúsculas,
fue
recientemente restaurada y devuelta a su color original, al encontrarse en
mal estado y oxidada. El resultado final es sencillamente sorprendente, y un
merecido homenaje a un gran cantante que perdió su vida en el punto que
señala el monumento. Sin embargo, aún se ha hecho más: la cruz cuenta ahora
con un enorme pedestal de cemento en el que se han colocado placas con los
escudos de Aielo de Malferit, Villarrubio y Valencia, junto con el emblema
del Club de Fans Oficial y unos versos extraídos de su canción "Un beso y
una flor". Tanto las placas de la cruz como la del monolito han sido cedidas
de forma totalmente desinteresada por la empresa Cerámicas Bondia.
La celebración se trasladó entonces a un local acondicionado en Villarrubio,
donde
se degustaron dos sabrosas paellas, plato típico de la Comunidad Valenciana
con el que se pretendía rendir tributo a las raíces del ídolo español. Tras
la comida de hermandad, un escenario dispuesto para la ocasión fue testigo
de una serie de improvisadas actuaciones en las que el público presente tuvo
oportunidad de demostrar sus dotes artísticas cantando los temas que
catapultaron al éxito a Nino Bravo. "Noelia", "Cartas amarillas", "Libre" y
un sinfín de canciones se dieron cita en la voz de numerosos admiradores que
quisieron de esta manera homenajear al cantante.
Alrededor de las 4 de la tarde, el presidente del Club de Fans de Nino Bravo, Aitor Fernández Baños, y el delegado de la Región de Murcia del Club, Darío Ledesma de Castro, subieron al escenario para informar al público de las virtudes del recién creado Club. A continuación tuvo lugar la proyección de una biografía en imágenes del cantante, creada para la ocasión por Darío. El objetivo de esta presentación era dar a conocer la vida de Nino Bravo a través de numerosas fotografías del cantante de distintos años, y lo consiguió, pues el público siguió expectante el desarrollo de esta singular biografía aderezada con las bases orquestales originales de algunos de sus temas más populares.
Quedaron en el tintero muchas cosas más, como el vídeo preparado especialmente por Aitor Fernández, que hubiera hecho las delicias de los seguidores de Nino, pero estamos completamente seguros de que lo veremos muy pronto en otra cita con el recuerdo del cantante. Lo principal se llevó a cabo: Nino Bravo cuenta con una calle más, su cruz ha sido restaurada y España ha vuelto a rendir tributo al gran cantante que nos abandonó en 1973.
Video: Villarrubio y Nino Bravo, 35 años después (Televisión de Castilla-La Mancha)