Homenaje a Nino
Bravo a los 29 años de su muerte
Carlos
Benítez Escorcia
El 16 de abril
de 1973 pereció en un accidente automovilístico Nino Bravo,
uno de los más grandes cantantes de habla hispana, para
muchos el mejor. Desde entonces y pese a haber gozado poco
en realidad de una gloria artística en vida, la
circunstancia de haber dejado el mundo de los vivos en el
momento más impresionante de su vida artística le han
convertido en uno de los inmortales de la canción moderna.
Su verdadero
nombre fué Luis Manuel Ferri Llopis y nació en agosto de
1944 en Aielo de Malferit, un pequeño poblado cerca de
Valencia, hacia donde se trasladó su familia cuando contaba
con apenas 3 años, ya que su padre, también llamado Luis
Manuel buscaba nuevos horizontes para su trabajo de vendedor
de seguros.
Desde niño Luis Manuel fue siempre tímido y le costó mucho
trabajo ganarse la confianza de los chicos de su vecindad,
precisamente por su carácter apocado.
En Valencia conoció a alguien que significaría mucho en su
futuro; ese alguien fué Vicente López, quién más tarde sería
el bajo de sus conjuntos, y así como lo relacionó con "la
pandilla" de Visitación, la calle donde vivían, lo llevó por
la senda del arte.
Una tarde de 1958 se fueron de excursión y al despuntar el
alba Vicente López se despertó a alguien que cantaba muy
bien, al salir de su carpa vio al futuro Nino Bravo cantando
a todo pulmón, con la mirada perdida en el horizonte lejano,
interpretaba una canción del inolvidable Domenico Modugno,
quién fué su primer y gran ídolo, desde entonces Vicente
empezó a decirle que "con su voz había que hacer algo más
que hablar".
Debido a la pobreza de su familia Nino Bravo no pudo
terminar sus estudios y tuvo ante si la alternativa de
ayudar a su madre en la pequeña tienda que tenía o irse de
aprendiz de joyero de un viejo vasco, optando por lo último.
Dedicado a su nuevo oficio de aprendiz de joyero, dedica sus
ratos libres a cantar, en compañía de Vicente y otros
amigos, organizaron rondallas y tunas en la que Luis Manuel
era la voz sobresaliente. Al cumplir 16 años Nino es
impactado por una canción que se oía en toda España en la
voz de un chileno, Antonio Prieto: "La Novia"; Nino quiso
montarla para su tuna, pero el resultado fué la patada,
porque los guitarristas no daban bien los tonos y Nino
desafinaba en su afán por equipararse con ellos y salvar la
canción.
Nino seguía trabajando en la joyería, muy a gusto de su
patrón, excepto cuando interpretaba aquellas canciones
"americanas" que montaba para su tuna; pero avanzaba tanto
que pasó de aprendiz de joyero a oficial y luego a pulidor
de diamantes. Por esta época alguien lo oyó cantar y le
ofreció grabar un disco como solista. Nino haciendo gala de
una gran lealtad exige que sus compañeros de la tuna figuren
en la grabación; la casa disquera se negó por lo que Nino se
olvida de esta primera oportunidad.
Pasan dos años y Luis Manuel en compañía de Vicente forman
un nuevo grupo musical, deja la joyería y emprenden algunas
giras, trabaja con la ilusión de los que empiezan y todo
funciona muy bien. Pasa el verano en Benidorm donde Luis
Manuel apasiona al público, especialmente al femenino, con
su potente y sentimental voz. En ese año, 1964, Luis Manuel
es llamado a prestar el servicio militar, es destinado a la
Marina en Cartagena, España. Allí estuvo a punto de hundirse
moralmente y perder las ilusiones forjadas años atrás, Le
escribió a Vicente diciéndole que "lo había pensado muy bien
y que aquello de la música moderna, a pesar de las fans y
del dinero que ahorraban no era suficiente", y terminaba
diciendo: "yo nunca seré como Domenico Modugno, no cantaré
más".
Vicente comprendió que la carta más que una decisión era
producto de uno de esos momentos deprimidos en que Nino
miraba todo oscuro porque nunca había tenido una oportunidad
verdaderamente buena y así, cuando su amigo regresó de
prestar el servicio militar, ya Vicente lo contactado con
Miguel Siurán, un joven locutor y Discjokey de la emisora
Radio Popular de Valencia y quién posteriormente sería
editor de la famosa revista Mundo Musical.
Al llegar a la entrevista Luis Manuel se presentó con varios
discos de Tom Jones, diciendo que " este es el estilo que
gusta y es el que yo quiero imponer con mi voz en España".
El hombre de radio comprendió que a este prometedor muchacho
valenciano había que sacarle de la cabeza la peligrosa idea
de la imitación, haciéndoselo ver, diciéndole enseguida que
el nombre de Luis Manuel estaba bueno para joyero pero no
para un prometedor cantante; había que buscarle un nombre
artístico que lo ayudara a lanzarlo, a crearle imagen. En
esta época estaban de moda los nombres italianos, alguien
sugirió el nombre de Tony Roma, pero Siurán lo rechazó por
anticuado y cursi.
Luis Manuel tenía un amigo llamado Nino, por lo que no hubo
mucho trabajo con el nombre. Siurán le sugirió el apellido
Bravo aduciendo que "Bravo representa la fuerza de tu voz,
la energía, la personalidad, piénsalo". Pero el cantante se
oponía: "Si Luis Manuel Ferri era nombre para joyero, Nino
Bravo estaría bien para una exposición canina". Luis Manuel
lo pensó algunos días, después el mismo fué a la emisora a
decirle: "De acuerdo, seré Nino Bravo".
El día 6 de Marzo de 1969 Nino Bravo hizo su presentación
oficial en el Teatro principal de Valencia, obteniendo un
éxito sensacional. Ahí empieza a figurar Nino Bravo como uno
de los más grandes de España y de Hispanoamérica.
Miguel Siurán aparte de tener el mérito de bautizarlo
artísticamente, lo llevó al estrellato consiguiendo para él
la conexión con el célebre Manuel Alejandro, el más grande
compositor hispánico, aprovechando que éste se había
distanciado del principal intérprete de sus canciones: el
astro Raphael. Manuel Alejandro escribió para Nino Bravo
algunas canciones como "Es el viento", "Como todos" y "No
debo pensar en ti".
No obstante, la canción que lo consagró fué "Te quiero, Te
quiero", la cual se hizo con posterioridad, cuando ya Siurán
no lo manejaba y su manager fué Augusto Algueró. Esta
canción tiene una curiosa historia: Algueró se la entregó
primero a Lola Flores para una película con Luis Sandrini,
pero los productores le cambiaron el título y Algueró
molesto se la entregó al astro Raphael, quién la grabó; pero
en esos días Raphael tuvo un disgusto con su sello
discográfico y la grabación se archivó. Algueró se la
entregó a Nino Bravo, quién la incluyó en su primer L.P. y
se convirtió en éxito mundial.
Con este primer L.P. titulado precisamente "TE QUIERO, TE
QUIERO" tuvo otros éxitos como "Tu cambiarás", que fué un
gran éxito en Colombia, "Como todos", "Esa será mi casa " y
otros.
En esta época participó en el Festival de la canción en
Barcelona, donde a pesar de no triunfar tuvo gran acogida.
En 1970 grabó su segundo L.P. titulado "NINO BRAVO, VOLUMEN
II", del cual descollaron como grandes éxitos "Noelia", "Mi
gran amor", "Perdona", "Mis noches si ti" y "Puerta de
amor".
En 1971 visitó a Colombia por primera y única vez,
presentándose varias veces en televisión, una de ellas en el
"Show de las estrellas" de Jorge Barón; además de otras
presentaciones al público en distintas ciudades.
En ese mismo año grabó su tercer L.P. que contiene quizás su
más grande éxito: "UN BESO Y UNA FLOR".
En 1972 graba otro L.P: "MI TIERRA", en el cual se incluye
otro de sus grandes éxitos : "Libre".
Acababa de firmar un contrato por 5 años con la casa POLYDOR
de España, cuando aquel trágico 16 de Abril de 1973, el
mundo de habla hispana enmudecía, Nino Bravo pereció a
consecuencia de un accidente automovilístico en una
autopista llegando a Madrid.
Cuenta el gran compositor José Luis Armenteros: "Vi a Nino
por última vez en Barcelona cuando le entregaron su también
último trofeo". Nino se fué a descansar a Canarias y aún se
despidió de su tierra actuando en un parador en las fallas
valencianas. Después un carro que pierde el control y una
carrera breve quedaba truncada.
Dentro de los proyectos de Nino Bravo estaban los de
realizar una gira por Latinoamérica a mediados de Junio de
ese año y grabar un disco de larga duración dedicado a
América, tierra a la que amó y de la cual siempre aseguró
que era "El futuro del mundo". Este último deseo lo cumplió,
pues antes de morir dejó grabada la canción "América,
América" y otros 9 éxitos más que se incluyeron en un L.P,
precisamente con ese título : "AMERICA, AMERICA".
Este último trabajo discográfico resultó ser un homenaje
póstumo, pues todos los cortes estaban prensados a manera de
ensayo o pruebas. Este disco fué lanzado al mercado después
de su muerte, dejando su inmortal voz, grabado para la
posteridad, su máximo reconocimiento a nuestro continente :
"América, América".
De Nino Bravo se aseguraba que su voz era de tal calibre y
poder que el descomunal grito de "Noelia" tuvo que emitirlo
bastante alejado del micrófono para no distorsionar el
sonido.
En favor de Nino Bravo se dice que fue un profesional
consciente, con una noble ambición y a quién no le
interesaban las comparaciones. Tuvo una gran dosis de
confianza en sí mismo, siendo al mismo tiempo realista y
objetivo.
Aparte de sus 5 L.P se lanzaron al mercado 7 sencillos con
sus más grandes éxitos: "Te quiero, te quiero" y "Tu
cambiarás", "Noelia" y "Mi gran amor", "Puerta de amor" y
"Mis noches sin ti", "Un beso y una flor" y "La niña es ya
mujer", "Es el viento" y "No debo pensar en ti", "Volver a
empezar" y "Carolina", "Libre" y "Hoy te quiero ofrecer".
Después de su muerte se lanzaron al mercado 3 recopilaciones
con las mejores canciones del artista español, una de ellas
titulada "La voz de Nino Bravo", se llevó a cabo con la voz
de él, únicamente con el montaje de una orquestación
completamente nueva. Significa lo anterior que estos
arreglos fueron acoplados a una pista que incluía
exclusivamente la vibrante voz del cantante ibérico.
Han pasado 29 años después de su muerte, muy pocos para que
un cantante a pesar de una corta carrera en el mundo de la
música se sostenga y se haya convertido en uno de los
inmortales de la canción moderna. Si Nino Bravo lo ha hecho
es porque fue clase aparte, y como joyero al fin, sus
canciones son auténticas joyas musicales que perdurarán en
el tiempo.