|
|
Hemeroteca de Nino Bravo
Lecturas, 27 de octubre de 1972
El
escándalo del Festival de Río, contado por Nino Bravo
"Libre"
será su nuevo impacto
Nino Bravo estuvo en Barcelona para grabar un programa de
televisión que pasará por la pequeña pantalla el 24. Muchos
de ustedes lo habrán visto ya cuando lean este reportaje.
Durante su breve estancia, le hablamos del escándalo que ha
tenido lugar en el Festival de Río. Ustedes ya conocen lo
ocurrido. España empató a vostos con los Estados Unidos y en
el desempate se dio el primer premio a "Nobody calls me
prophet", cantada por Clayton Thomas, y "Mi tierra",
interpretada por Nino Bravo, quedó clasificada en segundo
lugar.
-¿Qué pasó exactamente?
-En la votación final me dijeron que "Mi tierra" había
quedado en segundo lugar y yo me quedé satisfecho, aunque un
poco defraudado. Esperaba ganar el primer puesto. El
escándalo se produjo al día siguiente.
-¿Quién descubrió el chanchullo?
-El Jurado japonés. Los japoneses son muy meticulosos y a la mañana
siguiente empezaron a contar los votos. Eran quince los
miembros del Jurado y sumaron dieciséis votos. Entonces
empezaron a hacer averiguaciones. Las canciones de España y
los Estados Unidos habían empatado a tres votos cada una.
Las de Brasil, Argentina y Grecia consiguieron dos cada una,
y las otras tres, un voto. Sumaban quince. En caso de
empate, el presidente del Jurado, mister Lee Zhito, de los
Estados Unidos, tenía un voto de más para desempatar.
-¿Y lo usó?
-Lo usó para votar la canción de su país, a pesar de que existía el
acuerdo de que ninguno de los componentes del Jurado votaría
la canción del país que él representaba. Yo no censuro la
actuación, poco ética, del presidente, pero sí censuro que
no se dijera que España y los Estados Unidos habían empatado
en el primer lugar y que el derecho de decisión del
presidente del Jurado había dado vencedora a la canción
norteamericana. Uno actúa en estos festivales para
promocionarse y no es honesto escamotearle un primer premio.
-¿Te perjudicó ir a Río?
-Económicamente, sí. Son quince días de Festival; quince días sin
galas que dejan dinero, quince días sin trabajar. Si
consigues un primer premio, la publicidad compensa la
pérdida monetaria.
-Tú, en un año anterior, clasificaste ya una canción para la final.
¿Ha mejorado el Festival?
-De intérpretes, acudieron primeras figuras como siempre, pero
cambiaron los organizadores, la dirección y ha sido un
desastre. La primera vez que fui, nada más llegar me dieron
un "dosier" con todo lo que había que hacer, dónde y cuándo.
Ahora te avisaban con un par de horas de antelación...
-¿Volverías el próximo año?
-No, pienso que no. Ya he ido dos veces.
-Aprovechando tu estancia en Río, ¿diste alguna gala, actuaste por
televisión?
-Como los organizadores tenían una Cadena televisiva, no pudimos
actuar en ninguna parte; sólo una vez en su Cadena, en Sao
Paulo, los finalistas.
PROYECTOS INMEDIATOS
-Va a publicarse una nueva canción mía, "Libre", de
Armenteros y Herrero, y mi cuarto LP, con temas nuevos y
algunas canciones estándar. "Libre" está en la línea
de "Un beso y una flor".
-¿Actuaciones fuera de España?
-Como el "Beso" está subiendo en las listas holandesas,
tengo que ir a actuar por la televisión holandesa y belga,
ya que en Bélgica está en los primeros lugares. En Alemania
también está pegando.
-¿La cantas en alemán o francés?
-No, no. Mi disco ha salido allí en español. Entiendo que un
intérprete debe presentarse cantando en su idioma; si pega,
luego, por deferencia, puede grabar algo en el idioma del
país.
-¿Sudamérica?
-Del 10 al 30 de noviembre estaré en Méjico, actuando en una sala
de fiestas, durante quince días, y grabando ocho programas
de televisión.
-¿Y Argentina?
-Tenía que actuar en la Argentina después de Río, pero las cosas no
van allí demasiado bien; la moneda está muy baja y decidimos
suspender el viaje.
-¿Alemania?
-El viaje a Alemania está previsto para primeros de año:
televisión, salas de fiestas, galas, diez o quince días,
pero antes me iré unos días a cazar a mi tierra, a Ayelo de
Malferit.
-¿Eres buen cazador?
-Yo soy de los que asustan a las perdices y, a veces, a los que me
acompañan. En Ayelo hay buena caza: perdices, conejos,
tórtolas, pero yo voy a oxigenarme. De vez en cuando hay que
huir de la polución y aquello es muy sano.
-¿Nunca te han propuesto hacer cine?
-Sí. En el Ecuador y en España, pero lo he rechazado. Una película
puede levantar a un cantante o hundirlo. Si lo haces tiene
que ser cine digno. Yo tengo mucho trabajo como cantante.
-¿No te ofrecieron cine de calidad?
-Te contaré el argumento que me ofrecieron en el Ecuador. Yo era un
tal Gustavo García, millonario español que hereda toda la
fortuna de su padre al morir éste. Como quiere viajar, pone
el dedo en la esfera terráquea y señala el Ecuador. Va, se
enamora de una chica y lo abandona todo para quedarse allí.
-¿Y en España?
-A raíz de "Pasaporte a Dublín" me hablaron de una película
musical con varios intérpretes del programa. Creo que el
cine debe tener un sentido, una idea y no simplemente salir
a cantar un par de canciones.
"SOY UN PADRAZO"
-Dijiste una vez que tu hija era la primera de la docena que
proyectabas.
-Eso fue una broma. En realidad creo que tres hijos es un número
razonable.
-¿Cuánto tiempo tiene ya tu hija?
-Ocho meses, y ya dice "papá". Me trae loco. Soy un padrazo.
Cuando llego a casa y me hace tres o cuatro monerías, o se
sonríe... ya no sé dónde estoy.
-¿Y no hay "novedad"?
-No. Mira, a Río pudo acompañarme Amparo porque sólo teníamos una
hija, y una hija se "coloca" con facilidad a los abuelos.
Pero si tuviéramos dos o tres..., ¿dónde los colocaríamos?
Mi mujer no podría acompañarme nunca y yo prefiero que venga
conmigo. Esta estancia en Río ha sido como un nuevo viaje de
novios. Somos un matrimonio muy feliz.
-Tus "fans" me piden muchas veces tu dirección.
-Mando siempre fotografías dedicadas a quien me lo pide. Que me
escriban a mi nombre. "Polydor, Plaza Narciso Oller, 9,
Barcelona". Ellos me mandarán diariamente el paquete de
cartas y yo las contestaré todas.
Esta es su promesa, "fans" de Nino Bravo. Y Nino cumple lo
que promete.
Armando Matías Guiu
|