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Hemeroteca de Nino Bravo
Lecturas, diciembre de 1980
La voz de
Nino Bravo "resucita", en el mundo del disco, siete años
después de su muerte
Vuelve al mundo del disco Nino Bravo. A los siete años de su
muerte, se pone a la venta una canción inédita, la póstuma
"¿Quién eres tú?". Es de Manolo Alejandro. Además, en
un álbum, Julián Ruiz -el productor- ha grabado con nuevos y
modernos arreglos musicales los grandes éxitos del artista
valenciano: "Esa será mi casa", "Te quiero, te quiero",
"Noelia" y "Un beso y una flor". El álbum se
anuncia como "La voz de Nino Bravo".
María Amparo, la que fue esposa del cantante, fue la "estrella" de
la presentación del disco que se hizo en Valencia,
concretamente en Monte Picayo, en el pueblo de Puzol.
Acompañaban a María Amparo su madre, su hermana Adela y su
hermano Manolo, así como su amiga María Teresa.
Nadie de los Ferri, la familia directa de Nino Bravo: "Su madre -me
dijeron- se halla muy enferma".
Rafael Mauricio y Enrique Ginés, valencianos, recordaron los
comienzos
del cantante de
Ayelo de Malferit. Tino García y Julián Ruiz coincidieron en
sus opiniones: "Era una voz excepcional la suya, hay que
conservarla; vale la pena escuchar a Nino con arreglos
actuales". Julián
confesó:
-Mi favorita es "Puerta del amor", tal como ha quedado.
Al escuchar las canciones se proyectaban
fotos
del artista así como una película de "No-Do" en la que
veíamos a Nino Bravo en el bello escenario de Mallorca. Era
muy lógico que Mary se emocionara con los recuerdos, ¿no?
Sin embargo, trató de no perder la sonrisa. Se tragó las
lágrimas. También su madre se aguantó como pudo. María
Teresa, amiga de María Amparo, no contuvo la emoción:
"Trabajo con Mary, llevo un año a su lado, es una amiga
fabulosa. Como si la conociera de toda la vida... Sé lo que
supone para ella volver a ver a Nino ahí, en película, en
televisión... Sé que estaba enamorada... Que no ha podido
olvidarle...".
-Mary, ¿te consultaron para grabar el álbum y sacar al mercado
"Quién eres tú"?
-Sí, sí, me contaron la idea y yo la aprobé. La veo bien.
-¿Cómo te sientes a los siete años de la muerte de Nino,
encontrándote con esas imágenes y con sus canciones ahora
modernizadas?
-¿Te soy sincera? Me alegra que se le recuerde; me alegra que sus
canciones sigan interesando. Pero lo paso mal. El trago,
para mí, es muy duro.
-¿Compensarán los beneficios?
-No sé. Únicamente habrá beneficios económicos. Sí, cobraré un
dinero, pero... ¡otra vez me convertiré en blanco
de todas las miradas como viuda de Nino Bravo! Y es lo que
me revienta. ¡Por favor, no quiero que se me vea con
compasión! ¡No quiero ser víctima!
Y me recalca una
y otra vez:
-¡Quiero vivir! ¡Quiero vivir!
La comprendo. María Amparo -Mary
a
secas- se enamoró de un cantante llamado Nino Bravo con
quien se casó el veinte de abril de 1971. El 24 de enero de
1972 dio a su marido una hija: María Amparo. El 16 de abril
de 1973 quedaba viuda a causa de un accidente de automóvil
en el que el cantante perdió la vida. María Amparo esperaba
su segundo hijo. Nino, lleno de ilusión, había dicho:
"Será un niño. No le llamaré Manuel. Hay demasiados Manolos
en la familia. Mi padre es Manolo, mi cuñado es Manolo, yo
soy Luis Manuel... No quiero más Manolos. Se llamará
Iván...". Aquel hijo soñado no fue varón, sino hembra.
Nino Bravo ya no vio nacer a su hija Eva, el 27 de noviembre
de 1973. La chiquilla conocería a su padre al crecer por las
fotos del álbum familiar, por los discos, por la televisión,
por "No-Do". Sobre todo, por lo que la madre le contaría de
papá Nino Bravo. María Amparo, rubia, de ojos alegres,
soñadora, perdió al marido cuando contaba sólo veintidós
años. Cualquier viuda a esa edad halla pronto otro hombre,
¿no? Y entra en la lógica que una viuda tan joven se enamore
de nuevo y se case. Sin embargo, María Amparo no era una
viuda más: era -o es- la viuda de un cantante famoso, la
viuda de un ídolo, la viuda de un mito... ¡La viuda de una
voz que había alcanzado fama en medio mundo!
-Y eso pesa en el ánimo, ¿verdad?
-Pesa mucho, Javier, pesa mucho. Porque la gente te observa. La
gente te señala por ahí. Al cabo de los años, sigo siendo
"un escaparate". Cualquiera que me vea, me relaciona con
Nino Bravo.
-¿No piensas en casarte de nuevo...?
Me repite:
-¡Quiero vivir!
Javier de
Montini
Fotos: Félix Gómez y Archivo
Material
cedido por Fco Javier Fuentes
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