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Hemeroteca de Nino Bravo
Lecturas, marzo de 1976
Vuelve
Nino Bravo
Un artista
valenciano está preparando una falla con la
figura del popular
cantante desaparecido.

Las fallas de
Valencia se aproximan. En uno de los talleres donde se
realizan estos grandiosos monumentos, llenos de ingenio y
gracia, una figura va tomando forma lentamente. Una figura
cuyo recuerdo perdura todavía en los corazones de tantos
españoles que pudimos gozar un día de su voz y su presencia:
Nino Bravo.
Regresa de la mano de un artista, don José Azpeitia Ureña, y
de una comisión fallera, la de la calle Zapadores. La
comisión alentó y puso empeño en la consecución de la idea y
el artista se encargó de transformarla en realidad.
A pasos agigantados la figura va cobrando nueva vida. Largos
meses de esfuerzo ha supuesto para el señor Azpeitia el
modelar y dar fin a esta figura de tamaño natural, facciones
de cera y cabellos y cejas auténticos. Una tarea llena de
dificultades, ya que por desgracia Nino Bravo no está ya con
nosotros y no puede posar para el artista. Así, éste no ha
tenido más remedio que guiarse de fotos y recortes de prensa
para tratar de reproducir de manera fidedigna el rostro del
cantante.
A pesar de todas las dificultades, el parecido es asombroso.
Poder contemplar esta figura ahora, nos hace sentirnos
transportados otra vez al tiempo en que Nino estaba aún
entre nosotros. Nos hace sentir una mezcla de pena y
añoranza muy profunda al sentir la ausencia de alguien tan
querido que se fue. Recordamos su imagen y sus canciones, a
las que Nino sabía dotar de una vida propia y que ocupaban
apenas salir al mercado los primeros puestos de todas las
listas.
La pose en que el artista ha querido traer de nuevo al mundo
a Nino Bravo nos recuerda también una de sus canciones, "Un
beso y una flor". Con esta imagen suya, el cantante nos
saluda y se despide otra vez de nosotros. Su adiós no es
para siempre. De momento, este cantante valenciano que
vuelve gracias a una tradición tan valenciana como son las
fallas, podrá ser contemplado por todos en la "Exposición
del Ninot", y quizá votado e indultado masivamente por el
público. Luego, una vez plantada la falla, lo podremos
admirar de nuevo en ella. Le veremos levantar su figura al
cielo como tantas veces lo hizo; en el cielo de Valencia
repleto de humo y fuego de tracas y cohetes.

Material
cedido por Aitor Fernández Baños
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