La
"nana" está preciosa.
Nino Bravo la contempla embebido.
Mary -o Amparo Esther, en puro cristiano- se ríe y me
dice:
-La llama así: "Nana". A veces, "Burbuja".
La pequeña se llama María Amparo.
-Claro, como su madre.- Es Nino.
Crece la cría. Cuatro meses.
-Dicen que es muy llorona, ¿no?
-Era -corrige Nino-. Lloró mucho un mes. No
podía dormir nadie en casa. Ahora, nada. Es una maravilla.
Como no esté hambrienta o mojada... ni se la oye. Siempre
está de buen humor, sonríe a las gracias.
Nino Bravo aún vive en Valencia, en la ciudad, un piso
nuevo, en calle recoleta. De todos modos, está construyendo
-"va muy avanzada la obra"- un chalet en su pueblo
natal, Ayelo de Malferit, a unos ocho kilómetros de
Onteniente, a setenta y seis de Valencia, tierra adentro. ¿Y
el mar, qué? ¿No echará de menos la costa? Él dice: "Con
buen sol y una piscina nadie echa de menos la costa".
Como se ha lanzado al ejercicio físico, también ha ordenado
una cancha de tenis. ¿Qué pasa, Nino? ¿Que quieres reñir
unas pelotas con un Santana, un Orantes o un Gimeno? Él:
"Los médicos me han recomendado ejercicio y el tenis me
gusta..."
-¿Es que estás mal?
-El año pasado me sentía cansado. Tal vez de los
nervios, aviones, América, actuaciones, discos... Una vida
de locos. Total, me vi agotado. Me dije: "Un chequeo no me
hará nada mal". Y era éso: agotamiento físico. Falta de
ejercicio. ¿Grave? No, nada grave. Ahora mismo estoy de
nuevo con un "verano loco" en la agenda, sin olvidar algún
viaje al extranjero: concretamente iré al festival de Knocke.
Va Mónica y va Luis Gardey. Más: quiero sacarme la espina en
Río de Janeiro. Hace dos años intervine en el festival de
Río con la canción "Elizabeth". No quedé mal, pero
tampoco en el lugar que me correspondía. Los temas premiados
no dieron juego, una pena. Ahora busco un número con garra.
Iré con hambre de ser el número uno, aunque me releguen al
último puesto.
En
Knocke -en julio- piensa cantar sus éxitos internacionales:
"Te quiero, te quiero", "Un beso y una flor"...
Y otros como "Mis noches sin ti" y "Te acuerdas,
María". Quizás "Mi querida mama".
-Enviaré cosas a Tokio. Me gustaría estar en la
olimpiada musical de Tokio. En Japón, si colocas un éxito,
los royalties suben bastante. Vale la pena un esfuerzo.
Nino Bravo: ¿la mejor voz de España? Ahora, padre de
familia. Casado con Mary. El veinte de abril, Nino y Mary
brindaron: un año de dicha. Con ellos, dormida, la muñeca,
María Amparo. ¿Recuerdan la boda de Nino Bravo? Casi
secreta, en la iglesia de Santo Domingo.
-¿Las fans dan la espalda a un ídolo que se casa?
Carcajadas.
-Eso era antes. Cuando las fans aún no alcanzaban la
mayoría de edad, al menos de cabeza. Me casé y no creo que
haya perdido fan alguna. En Valencia, en la calle de Isabel
la Católica, en el seis, tengo un club de fans y a diario
llegan cien cartas de toda España, de América y algunas de
otros países de Europa. Cartas que se contestan, claro.
Todas. ¿Qué dicen las cartas? Muchas quieren fotos; otras,
posters; algunas, dinero; también hay quien pide un
tocadiscos; y muchas que se interesan por Mary y últimamente
por la "nana". Más aún: hay fans que se dirigen a mi
esposa, Mary. Hubo momentos, de recién casado, en que de
diez cartas, nueve eran para Mary. Ella de vez en cuando,
lee a mis fans.
(¡Ah! Cuando hay dinerillo en la caja del club, se compran
regalos y se sortean entre las fans).
-¿Y si una de esas niñas te dice el "Te quiero, te
quiero", qué?
-Yo, feliz.
-¿Y Mary no truena de celos?
-Es inteligente. En ese caso, presumirá de haber
cazado un marido al que otras quieren.
No se enfada
Nino Bravo.
-¿Mary te acompaña siempre?
-Cuando marché a América, se quedó. Le dije: "Es
mejor que te quedes, aquello es muy duro". No se
contuvo, a los diez días me abrazaba en Buenos Aires y
permaneció conmigo, estando embarazada y con la figura ya
muy curvada al volver.
-Nino, ¿la "verdad" de América?
Suspira. Abre los brazos.
-Es un mercado más. Si lo consigues, lo tienes y te
salen contratos. Ahora bien, como España, nada. A excepción
de Norteamérica... Bueno, incluso en Europa, pienso que no
hay otro país como España para el cantante, de tantos
contratos, de tantos clubs y tantas fiestas.
-De acuerdo. Pero... ¿no volvéis de América "forraos"
de dólares?
Suelta una carcajada:
-¿Forrados? Se gana, sí, pero no como para volver
forrados de dólares. En España ganas menos porque pagas al
conjunto, al manager, al representante, al mecánico, a qué
sé yo. Allí, por América, andas solo. Te llaman, das una
cifra, te la pagan y limpia al bolsillo. El dinero es tuyo.
Ahora bien, de forrarse, cuentos chinos. Eso sí, te pasas un
mes o dos bien. Y compras cosas. Bueno, si te da por ir de
compras, es fácil que vuelvas sin dólares.
Optimista. Con arrojo diario. Dice: "Cada mañana
pienso que es mi día". Ahí quedan sus canciones: el
aplastante "Te quiero, te quiero" que dio la vuelta
al mundo; la "Noelia" soñada; la "Puerta del amor"...;
y ahora "Un beso y una flor" que "va subiendo en las
listas y puede ser otro número uno" dice él. Está convencido
de que "es la canción más internacional de las que yo
grabé".
Es un ídolo, qué duda cabe. Sin "desraizarse" de
su Valencia. Ahí está: siempre que puede, retorna a casa. Y
dentro de poco, vivirá en el pueblo, en Ayelo. ¿No sería
mejor que se trasladara al "corazón del mundo artístico"
en España: el monstruoso Madrid? Si acaso... ¿a Barcelona?
-Si yo me atase a Valencia, tal vez mi carrera
artística se perjudicaría. No estoy atado a mi casa. A
veces, me meto en un apartamento madrileño y estoy un
tiempo, en radio, en televisión, grabando discos... Ando a
salto de mata. No ignoro que en Madrid se cuece el
"meollo" del mundo artístico, aún más que en Barcelona,
mucho más. De todos modos, vivo muy a gusto en Valencia...
-¿Divismo?
-No, ninguno.
Cordial, serio. Su mujer, Mary, muy mona.
-¿Verdad que está más guapa que de soltera?
Entre los dos, la "nana".
-¿Y las ganas de un niño?
Nino Bravo dice:
-A mi hijo le pondré el nombre de Iván. No es cosa de
llamarle Manolo, hay demasiados en la familia. Mi padre,
Manolo. El padre y el hermano de Mary, Manolos. Yo, Manolo
(aunque soy Nino de cara al público). Me rebelo a poner
Manolo al niño. Estoy decidido a imponerle Iván.
Mary se ríe:
-Antes de discutir eso, que venga el niño.
Nino Bravo está acoplando canciones con miras a un álbum
nuevo, de momento.
-¿Y es cierto que harás cine?
-Aún no. En América querían, sí. Me negué. Más
adelante... ¡Dios dirá!