Hemeroteca
de Nino Bravo
La Vanguardia, 7
de Junio de 1972
Nino Bravo,
un nombre que suena a festival
-Un cantante tiene un recorrido: primero, no le conoce nadie;
luego, llega una canción que gusta a la gente y surge el
éxito del cantante y de la canción. Pasa a ser conocido. Al
final, cuando ya es conocido, sólo quedan sus canciones.
Ésta es la opinión de Nino Bravo, el joven valenciano que hace diez
años, acompañado de dos amigos, actuó, un poco en plan de
broma, en la presentación de la falla de su barrio. El trío
de jóvenes consiguió un contrato para presentar otra falla.
Animado por este primer empujón en el campo musical, Nino
formó un conjunto que iba de pueblo en pueblo y de atracción
en atracción. Los Hispánicos -así se llamaban- infundieron
ritmo a las fiestas organizadas en el Hogar Ganadero. El
conjunto cubrió su ciclo y se deshizo. Pronto surgiría otro
nuevo, llamado Los Lupesan. Nino cantaba y tocaba el bajo.
Cumplido el servicio militar, Luis Manuel -éste es su nombre de
pila-, decidió dedicarse en serio a la canción. Vino a
Madrid, comenzó a conocer gente y se sometió a la inevitable
prueba en una casa de discos, con la que firmó como cantante.
-No se puede conseguir nada sin venir a Madrid. Es
imprescindible. En Valencia no hubiera llegado a ser nadie.
El estar cantando tres horas diarias en algún sitio obliga a
formarte una técnica rutinaria. De haberlo hecho sería un
cantante de orquestina, sin nada que ofrecer. Aquí están los
compositores, las casas de discos, la prensa, la radio...
-Ahora, ¿qué tienes que ofrecer?
-Lo que ofrezco.
NUNCA CREÍ QUE ME MANDARAN A EUROVISIÓN
-¿Te decepcionó no ser elegido para representar a España en
Eurovisión?
-En "Pasaporte a Dublín" nunca creí ser el que mandaran a
Eurovisión. Para mí sólo representó la oportunidad de una
gran promoción. Sin embargo la gente había pensado que Nino
Bravo iría a Eurovisión. Al sentirse defraudados porque no
fui, algunos creyeron que yo también lo estaría. Y no fue
así, porque nunca me hice a la idea de ir a Eurovisión.
La canción "Te quiero, te quiero" fue un gran éxito de Nino Bravo.
Él afirma que por una serie de circunstancias y porque
figuró en "Pasaporte en Dublín" alcanzó después los primeros
puestos de las clasificaciones.
-¿Cómo fuiste designado para formar parte de la preselección del
Eurofestival?
-Vine de América, me fui a descansar, y leyendo el periódico
encontré una noticia que daba a Nino Bravo como uno de los
más firmes candidatos. Me sorprendió. Yo no había movido un
dedo para ir, no sabía nada. Creo que para conseguir algo es
preciso pedirlo; a nadie le dan algo por nada. Hay que estar
presente y atento a cualquier ocasión. Yo no hice nada, lo
repito, no moví un dedo.
NO TENGO NADA DE LÍRICO
-Nino, se dice que tú tienes más voz para cantante lírico que para
la canción ligera. ¿Qué opinas de ello?
-Es cierto que tengo voz para la canción lírica. Quizá no me
retire sin haber grabado un LP clásico. Pero se canta lo que
se siente y yo siento más la música ligera que la clásica.
Parece que Nino hace una cosa y le gusta otra o que tiene
cualidades para un ritmo y por el contrario practica otro
distinto. Esto podría parecer un falseamiento y me aclara:
-No he impostado mi voz; la tengo colocada de naturaleza y
suena a lírica, pero no tengo nada de lírico.
Nino Bravo cuenta en su historial musical con importantes éxitos y
un elevado número de viajes al continente americano. En
Sudamérica posee un gran público, fruto de los tres viajes
que hizo por Venezuela, Brasil, Chile, Argentina, Colombia y
Méjico.
Nino es un letrista y compositor tímido, porque a pesar de tener
muchas cosas escritas no editó ninguna, aunque espera que
algún día salgan a la luz.
-Tengo cinco o seis cosas escritas, pero no las he
grabado. No tienen nada que ver con mi estilo actual.
Grabarlas sería cambiar de estilo. Si algún día llega el
momento de hacerlo las grabaré y cambiaré mi estilo.
Entre sus discos más conocidos y de mayor valor están: "Puerta de
amor", que para él fue la canción que le abrió las puertas
hacia un público más joven. Luego "Noelia" y "Mi gran amor",
que obtuvieron gran éxito fuera de España, y, finalmente,
"Un beso y una flor", que actualmente lucha entre los
primeros puestos de las clasificaciones.
YO SOY UN CANTANTE LENTO
-Es una canción que la cantan los niños por la calle. Creo
que es un éxito. La oigo tararear a la gente en cualquier
lugar.
-¿Tus canciones son éxitos rápidos?
-No. Yo soy un cantante lento. Mis canciones no se
venden en seguida, tardan en venderse, sobre todo al
principio; luego, poco a poco, van adquiriendo rapidez. Soy
como un motor Diesel.
Nino Bravo tiene una opinión particular acerca de la actualidad del
mercado discográfico y su funcionamiento:
-Hoy los éxitos no duran casi nada. Hay un exceso de
producción y el mercado está saturado. Se mueven muchos
hilos dentro del mundo del disco, pero todos suenan a dinero.
-¿Crees que el cantante es una víctima de las casas de discos?
-En muchos casos, sí. El cantante está al
servicio de los intereses de su casa de discos. Está
influido por muchas presiones y graba muchas cosas de las
que luego no está conforme.
Nino asegura que hasta la fecha ha grabado aquello que,
sinceramente, le interesaba. No se ha dejado influenciar;
pero siempre existe algún amigo compositor que le pide que
escuche su canción, aunque él para juzgarla objetivamente
necesita encerrarse sólo en una habitación y oírla sin saber
de quién es.
NO ME GUSTAN LOS FESTIVALES
-¿Te conoce el público como eres en realidad?
-No. A mí no me conoce nadie como yo quiero.
-¿Te gusta acudir a los festivales?
-No. En absoluto.
-Hasta ahora, ¿en cuántos has participado?
-En el prefestival de Eurovisión de 1969 con la canción "Esa
será mi casa", que fue descalificada a la primera. Luego
intervine en La Olimpiada de la Canción, de Atenas; quedé
clasificado el cuarto, el primero de los no económicamente
premiados, con "El adiós". En el Festival de Río de Janeiro,
en el que me clasifiqué para la final con "Elizabeth", a
pesar de que el primer día salí a actuar el último de
treinta y cuatro concursantes, después de diversas
atracciones. El último día, el de la gran final, tuve que
actuar en primer lugar. Después me enfadé y me marché antes
de acabar. O sea, que no sé en qué lugar quedé clasificado.
-¿Tienes proyectos de participar en algún festival próximo?
-Sí. Iré al Festival de Knoppe porque me lo ha pedido
Televisión y es el segundo año que lo hace. También iré,
nuevamente, al de Río de Janeiro; creo que es el más
importante del mundo. Y aparte de ir a Río, que es
maravilloso, comienzo una gira por América del Sur y, además,
quiero sacarme la espina del año anterior. Luego iré al
Japón.
-¿Qué canciones presentarás a estos festivales?
-Al Japón tengo
que mandar tres canciones inéditas que todavía no sé cuáles
serán. Y a Knoppe llevaré "Mi querida mama", "Mis noches sin
ti", "Te quiero, te quiero", "Un beso y una flor" y "María".
Nino Bravo me habla de su forma de sentir, de la que le hace
comunicarse con la gente. Me añade que puede que un día se
cansen de él y se tenga que marchar. Por eso lo que cuesta,
lo que tiene mérito es mantenerse.
PILAR TRENAS