Hemeroteca de Nino Bravo

Diez Minutos, 27 de Febrero de 1971

 

Nino Bravo lleva ocho años buscando su

canción ideal

Él mismo se considera un cantante sin estilo propio.

 

   Nino Bravo tenía una cohorte de fotógrafos esperándole. Eran gentes de las casas discográficas que le saben con "gancho", y estaban cómodamente arrellanados en el "hall". Se me había olvidado contar que Nino Bravo tiene un apartamento de lujo en la misma "costa Fleming" madrileña, me parece que en el mismo edificio que habita otra voz de mucho peso, la de Alberto Cortez...
   Nino apareció primero desaliñado y con ojos de sueño, pero atento para saludar a los cuatro desconocidos que habíamos llenado de humo una de las estancias de su casa. Después tardó cinco minutos en componerse y empezó la charla...
   -¿Te sentó mal haber sido vencido por Karina?
 
 -Ni muchísimo menos -ha torcido un poco el gesto y no parece que le haya fastidiado mucho el "pasaporte" aludido-. Casi te diría que era Karina la que debía ir a Eurovisión. A mí, no creas, me vino medio bien no ir.

LA MÚSICA PUDO CON TODO
   -Ya, pero se decía que tú no te mostraste muy conforme con aquello.
  
-¿Por qué dices eso? Quizá sea porque no me quedé allí mucho rato después del fallo. Sin embargo, yo estuve presente en la ceremonia final y otros faltaron. ¿Qué pintaba yo una vez terminado aquel asunto?
   -¡Hombre, tú te "doctoraste" en el "pasaporte"!
  
-Sí, estoy completamente de acuerdo. Además, soy el primer convencido de ello. Aquel programa me ha servido para que se den cuenta de las posibilidades y dimensiones que tengo como intérprete.
   El cantante valenciano mastica bien las respuestas antes de soltarlas. Hay que repetírselas además un par de veces, para que la cosa no quede nada suelta.
   -Tu ascenso en lo popular se ha puesto en meteórico. Ya se te compara con el "boom" Raphael. ¿Te agrada esto?
  
-Los "boom" no me gustan. Me gustaría, eso sí, ser tan popular como Raphael.
   -¿Cuántas cosas abandonaste por esta profesión?
  
-Estudiaba Comercio y hace tiempo que lo dejé por esto. También simultaneaba los estudios con mi profesión anterior. Era tallista de piedras preciosas, y en fin, todo se fue al traste hace siete u ocho años, tiempo en que me llegó la vena de la música. Abandoné otras cosas, pero creo que en el fondo no eran muy importantes. Lo mejor para mí es la familia, y ella no está abandonada, sino alejada. En cuanto tengo tiempo, me escapo y voy a verles.
   Le piden, como a todos los que ríen con las cosquillas de la popularidad, que se ponga a abrazar la guitarra, que pose en perfil, que se sinte, que salga a la terraza, es decir, que exteriorice un estado de ánimo al que llega con la desgana de un recién despertado.

CANTANTE SIN ESTILO
   -¿A qué intérpretes ves tú con más porvenir? ¿A los que llevan ese tipo de canción que se llama politizada, o a vosotros, los que interpretáis en línea puramente melódica?
   He de darle nombres para comparar. Quiere tener una visión exacta del paisaje. Lo consigue en seguida y me suelta...
  
-El medio de la época es el sonido. Ellos -todos sabemos quienes-, graban en disco cosas que deberían escribir en un libro. Son muy buenos poetas, que dicen frases muy bonitas. No puedo hablar de ellos como cantantes...
   -¿Tú has encontrado ya la canción que te colme de satisfacciones?
  
-No; todavía no la he encontrado, pero interpreto muy a gusto el "Te quiero" y otras composiciones de mi repertorio. Puede que la que más me haya gustado haya sido "Como todos", de Manuel Alejandro.
   -¿Tienes exclusiva con algún letrista? ¿Quién te escribe las canciones?
 
 -No tengo exclusivas con nadie. Soy un intérprete y como tal canto todo lo que me ofrecen y me gusta.
   -¿Y qué tipo de canción te gusta?
  
-Muchos. Quiero que se diga "canta Nino Bravo", y no un tipo que interpreta tal clase de canciones...
   -¿Te atreves a definir ese estilo?
  
-Es que no hago ningún tipo determinado de canción. Ni soy "camp", ni "out", ni "in", sino cantante. Canto de todo, y mis composiciones nada tienen que ver unas con otras...
   Cuando los "flash" presentan la más gorda insistencia de la mañana, alguien le trae un collar con un colmillo de oro como amuleto, y Nino se lo pone.

NO SE DROGA
   -¿Influyen en ti los comentarios de los comentaristas musicales?
 
 -Puedes estar seguro de que lo leo todo. Cuando alguien te toca la fibra sensible, te picas, eso no se duda. Sin embargo, está demostrado que, a pesar de que pueden tener fuerza para el gran público, también pueden confundirse. Por ejemplo, a mí no me han tratado bien en ninguno de los discos que he sacado. Han hablado de que las piezas no me iban y de otras cosas. Luego, algunas de estas composiciones han pasado a ser bombazos en varios países. Esto te demuestra que no aciertan tanto...
   Más tarde hemos hablado de asuntos delicados. Nino no ha eludido el aguijón que alguien le preparó hace tiempo, antes de que a nosotros se nos ocurriera preguntarle...
   Le dejamos con su hilaridad a cuestas, acompañado de su pizca de malhumor. Es lo suficientemente serio este muchacho como para plantear problemas de importancia a las gentes que le jueguen con cosas como la apuntada. He visto profesionales celosos de su porvenir, pero Nino, da una medida alta por demás en esto. Él tiene que cuidar su aquél, aunque sólo sea por el mercado español y el americano... Hace mucho tiempo ya que en Chile y Venezuela se ha puesto en las listas discográficas con el número uno.

Juan VILLARIN
(Fotos: ELIO)
HISPANIA PRESS.

Material cedido por Francisco Javier Fuentes