Hemeroteca de Nino Bravo

Lecturas, Mayo de 1973

 

PERFIL DE UN ÍDOLO: Nino Bravo

Nino ha dejado grabadas varias canciones y su viuda espera un hijo para octubre

 

   Nino Bravo presumía de valenciano:
   "Mi tierra tiene naranjos y tres mares que la besan..."
   Él trató de abrirse paso allí y, sobre ello, comentaba: "Todo el hombre que lucha se siente seguro y esperanzado". Peleó lo suyo. Y a la postre, cruzó las fronteras de los naranjales. Al cabo de un par de años, siempre sincero, confesaría: "En Valencia no hubiera llegado a ser nadie... De haber seguido cantando a diario con una orquestina, aún sería un cantante sin nada que ofrecer. Hay que estar cerca de los compositores, de las casas de discos, de la radio...".
   Ahí queda ahora en las listas la canción titulada "Libre", que ha cobrado mayor dramatismo con la muerte del artista:   

 

"Con su amor por bandera se marchó
cantando una canción.
Marchaba tan feliz que no escuchó
la voz que le llamó."     
 

 

   Es tremendo, pese a ser canción escrita por José Luis Armenteros y Pablo Herrero. Dice más: "Y tendido en el suelo se quedó sonriendo y sin hablar. Sobre su pecho flores carmesí brotaban sin cesar". Libre como el sol, como el mar, como el ave, como el viento... Él había dicho: "Dentro de mis canciones, quizá la palabra que más a gusto canto es "libertad". Adoro el contenido, lo que lleva detrás de ella y es un sueño humano que muy pocas veces se realiza". La otra palabra clave de Nino Bravo era "amor". En su vida privada, Nino era un romántico. Él mismo dijo no hace mucho que su mejor recuerdo -de veintiocho años- era su boda. Sus palabras fueron: "Mi matrimonio con Mary, sí, mi mejor recuerdo es ella. Mary, y mi hija, María Amparo. Son mi felicidad como hombre, pues me han hecho muy feliz".
   La canción era... la añadidura. Que conste, estaba muy seguro de sí últimamente, pues confesaba: "Ahora no me es difícil mantenerme porque soy pieza de un engranaje y mientras alguien me necesite para que cante sus canciones, mayor será el respeto que me tengan". En efecto, en su carrera hubo sustos y hubo desánimos, pero se había encarrilado.

 

   "PASAPORTE A DUBLÍN"
   Nino Bravo estuvo cerca de participar en el Festival de Eurovisión, mas no logró el pasaporte. "Esa será mi casa" es una canción popularizada por Nino Bravo que surgió precisamente en Barcelona, en un Festival previo a Eurovisión en el año 1969. A la canción -en la voz de Nino Bravo- la tiraron a las primeras de cambio. Más adelante, Augusto Alguéro le llevó a la Olimpiada de la Canción, de Atenas, con el tema "El adiós". Quedó el cuarto con éxito, aunque sin un duro. "Elizabeth", en Río de Janeiro, fue finalista, aunque sin premio. Nino Bravo cantó, se enfadó y se largó sin esperar ni el fallo. Volvería a Río con "Mi tierra" y quedaría en primer lugar empatado a votos con David Clayton-Thomas, recuérdenlo. Pese a intervenir en muchos Festivales, Nino Bravo decía no hace mucho: "No me gustan los Festivales. En absoluto".
   Se sometía al juego en busca de promoción, de lanzamiento. Los Festivales eran para Nino un trampolín.
   Popular en el país por el "Te quiero, te quiero", Nino Bravo es convocado por Televisión Española para intervenir en el programa "Pasaporte a Dublín", junto a Karina, Jaime Morey, Dova, Conchita Márquez Piquer, Encarnita Polo, Rocío Jurado, Junior... Venció Karina, ella se ganó el "pasaporte". Sin embargo, Nino Bravo era claro favorito. La misma Karina dijo: "Estaba convencida de que el ganador del "pasaporte" sería Nino Bravo. Yo lo soñaba, pero no estaba segura".
   Nino Bravo, no obstante, quedó satisfecho de su intervención en "Pasaporte a Dublín", con Valerio Lazarov. Y decía: "No había movido un dedo para ir a Eurovisión. Me llamaron de televisión y "Pasaporte a Dublín" representó para mí la oportunidad de una gran promoción. Al no ser elegido para ir a la capital irlandesa, yo no quedé defraudado, puesto que nunca me había hecho tal idea".    

 

   LO MEJOR DE NINO BRAVO El malogrado cantante contempla a su hija, María Amparo, a quien llamaba "Nana", que pronto cumplirá los quince meses. Su viuda está esperando un segundo hijo.

   El artista ha caído en la curva de una carretera -"con ansias de volar"- cuando soñaba con ver pronto en el mercado del disco un álbum que llevaría este título: "Lo mejor de Nino Bravo". Ese disco no estará en los escaparates en verano y tal vez nunca, pues la casa de discos "guarda el luto". Nino había grabado en Londres la música de otro álbum. Retornó a España y fue poniendo su voz poco a poco, dicen que era una labor pesada para Nino Bravo. Así han quedado grabadas, al sorprender la muerte al artista, al menos diez temas que compondrán el álbum póstumo, que casi seguro llevaría el título "América, América".
He aquí los otros títulos: "Yo no sé por qué esta melodía", "Vuelve", "Cantaré", "Vivir", "Mi mundo está vacío", "Pintaré tu color", "Laura", "Monna Lisa" y "Aquel amor". Estaba previsto lanzar por Pascuas un "sencillo" con el "América, América" y esperar al otoño para sacar a las disquerías el álbum. Los planes han variado. El trágico suceso en el que Nino Bravo perdió la vida llevó el luto a su familia.
   Al morir, Nino Bravo dejó en el mercado cuatro "gordos": "Te quiero, te quiero", "Puerta del amor", un tercero sin título en el que el número fuerte es "Un beso y una flor", y, por último, "Mi tierra".
   ¿Será el quinto -y póstumo- "América, América"? Es posible. Sin embargo, con esta canción hubo jaleo, aún hay lío. Sus autores, José Luis Armenteros y Pablo Herrero, la dieron al conjunto "Vino Tinto" en primer lugar. Por lo visto los del grupo musical querían cambiar la letra y los compositores se negaron. Armenteros y Herrero la confiaron entonces a Nino Bravo, que la grabó perfectamente, pero he aquí que "Vino Tinto" también la había grabado a su antojo. Y aún hay otra versión más. Ante tal panorama, los compositores solicitaron a la Sociedad de Autores la "prohibición" de toda grabación de "América, América". No obstante, ellos habían confiado el tema a Nino Bravo y de buen grado autorizarán su disco.


   "NADIE ME CONOCE"
   Nino Bravo siempre insistió en que era "natural" en sus canciones. Se creyó que esa voz fuerte -casi lírica- era impostada. Él decía que no. "Es mi voz, gracias a Dios tengo voz". También se le tachó de frío. Él decía: "Sería frío si sólo fuera una voz, si no comunicara algo".
   Muchos dicen: "Era un carácter muy complejo". Él siempre sostuvo que el público no le conocía en persona y, sobre ello, puntualizaba: "A mí no me conoce nadie como yo quiero".
   En otro momento, dijo: "La gente no tiene, en general, una idea exacta de cómo soy yo. Tengo fama de antipático y un poco pedante. Me gustaría que me conocieran. Mis defectos no son esos precisamente".
   Mirando atrás, decía últimamente: "Ahora Nino Bravo está sereno. Se ha encontrado a sí mismo. Nino Bravo vuelve a ser el Luis Manuel de cinco años atrás". Se iba conociendo más y más como artista y aseguraba: "Mis canciones no son éxitos fulminantes. Soy cantante de éxitos lentos. Mis discos se van vendiendo poco a poco".
   Nino Bravo no cambió de casa de discos. Hay bastantes artistas que danzan de una en otra y se sienten víctimas acá y allá. El cantante valenciano decía a este respecto que sí, que en muchos casos los intérpretes grababan cosas contra su voluntad, presionados por unos y otros. Y añadía: "Yo toco madera, sólo he grabado lo que me ha interesado, nada me han impuesto".

   DE NUEVO, EL AMOR DE MARY
   El perfil de Nino Bravo está lleno de Mary. Del amor de Mary. En Valencia todos coinciden en afirmar: "Nino Bravo era buen amigo, pero siempre muy enamorado. Cuando se enamoró de Mary, además de su querida mamá, Nino pasó a ser muy enamorado. Casado, era buen marido y... gran padrazo".
   En Barcelona, Nino dijo a Armando Matías Guiu algo tan hermoso de su mujer como esto: "María Amparo es una chica estupenda. Viene de una familia de clase media, de modo que no ha tenido ni grandes problemas ni grandes preocupaciones. Es muy joven, un poco seria, un poco tímida, a pesar de ser del signo Aries, que más bien son lanzados. Yo soy Leo y por ello suelo decir que formamos ambos un binomio de corazón y cabeza. A ella le gusta el hogar, como a mí. Cuando le digo: "Hoy vamos a estar solos", le doy una gran alegría. María Amparo y yo nos peleamos la víspera de la boda, durante la boda y después de la boda. Nos peleamos cada tres horas, pero hacemos las paces. Indudablemente, yo tengo el peor carácter. Me enfado pronto, pero también se me pasa pronto y no guardo rencor".
   Ella había contado: "Nino dice que yo le conquisté a él, pero no es verdad, fue él quien me conquistó a mí".
   A la niña, María Amparo II, la llamó "Nana" y muchas veces "Burbuja". La "Nana" vino al mundo en Valencia, aunque un mes antes, Nino Bravo estaba en América en una larga gira que había comenzado a últimos de septiembre de 1971. Buenos Aires, Santiago de Chile, Bogotá, Lima, Caracas, Méjico, Nueva York, Miami y la alegre isla de Puerto Rico. Se había marchado solo, pues le dijo a Mary que era muy duro trotar por esos mundos y que no quería que ella se diera tal paliza. Mary se quedó en España, pero no aguantó, pues a los pocos días abrazaba a su marido en la Argentina. Quería estar siempre con él. En una ocasión, ella dijo: "No me gustaría que mis hijos fueran cantantes, porque los profesionales de la canción llevan una vida muy movida, muy agitada, sin poder estar en casa, en familia". No sé si por su amor al hogar o por amor a Mary, Nino Bravo se daba largos viajes tras sus actuaciones para volver a su casa, aunque fuera con el alba.
   Antes de nacer la "Nana", habían decidido llamarla así: María Amparo, como su madre. Si hubiera sido un niño, Nino Bravo habría intentado llamarle Iván, aunque no estaba seguro si los padres se lo permitirían, pues el nombre constante en la familia es Manuel.
   Mary, ahora viuda de Nino Bravo, queda en estado de buena esperanza, soñando con el varón. Juntos habían dicho en Canarias: "A ver si ahora viene el niño". Nacerá en el otoño, allá para octubre o noviembre. Mary tal vez mantenga el deseo de Nino de imponerle el nombre de Iván. O quién sabe si prefiera llamarle Manolo, como su padre, o Nino. Si fuera nena parecer ser que Nino Bravo le impondría el nombre de Consuelo, como la abuela. El padre no verá ya el sueño de tener la parejita. "Piensa que la alambrada sólo es un trozo de metal, algo que nunca puede detener sus ansias de volar". Sí, Nino era vida, quería vivir, soñaba con vivir, trabajaba pensando en vivir mejor, practicaba el tenis para no engordar, pensaba en montar una discoteca en Campanar -Discoteca Julio Verne-, aún la víspera de su muerte... Y soñaba con montar en Valencia una casa de discos -la suya- para albergar y proyectar a toda España y a toda América a los artistas valencianos que se están malogrando en bolos, pero sin que el país les conozca.
   "He encontrado a Dios...", dijo él este mismo año, dos meses antes de morir en su automóvil. ¡Que Dios le dé la paz y la libertad que Nino Bravo siempre cantó!
 

Javier de Montini

Material cedido por Óscar Abad