Hemeroteca de Nino Bravo

Lecturas, 29 de Diciembre de 1972

 

Nino Bravo en Méjico

Por culpa de unos trámites burocráticos, el cantante perdió un ventajoso contrato en aquel país pero, a pesar de ello, se ha convertido en una de las figuras de más éxito, conseguido en menos tiempo.

 

  Nino Bravo había sido anunciado, en la capital mejicana, a bombo y platillo: debía actuar en el cabaret El Patio (uno de los más famosos de Méjico) el día 10 de noviembre, y tenía galas previstas para todo el resto del mes. Por ello, se esperaba la llegada del cantante español allá para el día 7 u 8 de noviembre. Sin embargo, llegó el 8, el 10 y hasta el 15, y de Nino Bravo y su conjunto nunca más se supo. En El Patio se habían retirado los carteles que anunciaban la atracción, y en su lugar se habían colocado otros, con otros nombres y otras atracciones.
   ¿Qué había pasado? ¿Por qué Nino Bravo no había acudido a cumplir su contrato? Los que tenían conocimiento del hecho se extrañaron, y nosotros, que conocemos bien a Nino Bravo, a su "manager", y a los que con ellos trabajan, nos extrañamos todavía más. Ese no era el modo de actuar propio de ellos, principalmente si se tenía en cuenta que el contrato era bastante ventajoso y que Nino Bravo, si bien conocido en Méjico, no era uno de los más famosos cantantes españoles, ni había actuado -como han hecho otros- anteriormente en el país.
   Lo que había pasado lo supimos muy pronto: Nino estaba desesperado y con él todos los suyos; el visado para poder actuar en Méjico -solicitado bastante tiempo antes- no había llegado, y, por tanto, ello había impedido que Nino se trasladase a cumplir su contrato. A pesar de todos los trámites de las solicitudes hechas con anterioridad, de estar todos los papeles en regla, el visado no llegó a tiempo; es más, llegó con muchísimo retraso, y los propietarios de El Patio se vieron obligados, aún en contra de su voluntad, a cancelar el contrato con Nino para poder más tarde cumplir otros contratos ya firmados anteriormente. No se sabía cuándo iba a llegar el visado y, por tanto, el contrato no pudo ser postergado a una fecha fija, y ni siquiera cuando llegó la autorización para actuar en Méjico se pudo hacer nada. Había pasado mucho tiempo y El Patio tenía que cumplir otros compromisos. Nino, pues, muy a pesar suyo, se había quedado compuesto y sin novia, por culpa de los trámites burocráticos...
   Pero, siguiendo su costumbre, ni Nino Bravo ni ninguno de los suyos, se achicó por ello. Estaba previsto un viaje a Méjico, y con contrato o sin contrato dicho viaje se iba a realizar. Y así fue, y un bonito día, a finales del mes de noviembre, Nino Bravo y sus músicos llegaron a Méjico con ánimo de verlo todo, de conocerlo todo y ganarse al público.
   Las entrevistas se sucedieron, los periodistas que se congregaron en la puerta del
hotel en que se hospeda Nino (que es el mismo en que se hospeda Raphael) fueron muchos, y las cartas que se recibieron en el Canal 2 de televisión han sido incontables. Los medios informativos recogieron la noticia: "Un cantante español, muy famoso en su país, pero casi desconocido en el nuestro, pasa a ser el intérprete que más éxito ha conseguido en menos tiempo". 

   Algunas veces hay que decir que es bien cierto aquello de que "No hay bien que por mal no venga"...; quizá si el visado de Nino hubiera llegado a tiempo no habría ocurrido lo mismo.
   Bien, Nino está en Méjico trabajando para televisión, y, según se sabe, con un ventajoso contrato firmado en el bolsillo para regresar en 1973 y realizar una larga gira artística por toda la República, que le permitirá, además de darse a conocer aún más en todo el país, conocer a fondo las bellezas de Méjico.
   Nino Bravo, a quien hemos seguido en una corta excursión, no ha querido hablarnos de trabajo durante la misma. Se ha limitado a alabar a Méjico.
   -Lamento no poder ir a Acapulco -nos ha dicho-; lo lamento de verdad, pero no tengo tiempo. Todo este retraso en mi llegada no me va a permitir hacer ni la mitad de cosas que tenía planeadas, ya que tengo que regresar a España, en donde tengo varios compromisos profesionales. Pero no me importa demasiado..., sé que pronto volveré y entonces podré recorrer a mi gusto este hermoso país. Ahora aprovecho todo lo que puedo, aunque es demasiado poco...
   -¿Te llegará el visado a tiempo la próxima vez?
   -Espero que sí... Si no me equivoco lo han solicitado ya desde Madrid. Es mejor estar prevenidos. Si hubiéramos solicitado un visado turístico lo habríamos tenido en seguida, lo que pasó fue que el visado para actuar es algo más complicado y, por tanto, lleva más tiempo. Pero te aseguro que la próxima vez no pasará... Para aprender hay que perder, aunque en este caso la pérdida haya terminado bien...
   -¿Qué te ha gustado más o impresionado más de Méjico?
   -¡Todo! ¡Absolutamente todo!
   -Bueno, pero algo habrá que te haya llamado más la atención.
   -Quizás el modo de ser del pueblo mejicano. Su extrema amabilidad, su modo de comportarse, y, sobre todo, el maravilloso modo con que me ha tratado.
   -Dicen que has conseguido mucho éxito en muy poco tiempo. ¿Qué opinas de ello?
   -Ya te he dicho que me han tratado de un modo excepcional. La verdad es que me ha encantado el trabajar en televisión y el modo como han correspondido todos ha sido estupendo.
   -¿Qué te hubiera gustado de Méjico?
   -Traerme a mi esposa y enseñarle todas estas maravillas. Pero no ha sido posible por esta vez.
   No se necesita mucho para, al ver las fotografías y oír a Nino Bravo, comprender que ya hay uno más, entre los cantantes españoles, que se ha enamorado de Méjico. Y lo mejor de todo es que el amor es correspondido.

 

EMILY
Reportaje gráfico: CLAUDIO TORELLI - Flash Press

 

Material cedido por José Juesas