Hemeroteca
de Nino Bravo
Discóbolo, 22
de Noviembre de 1969
Nino Bravo, decepcionado y despistado
La gente esperaba más de Nino
Bravo; todos esperábamos más de Nino Bravo. Se nos había
anunciado como una gran sorpresa, como la gran revelación
del año, y de pronto, ¡paf!, todo desaparecido como un globo
cuando se pincha con un alfiler y cae al suelo desinflado. Y
la culpa no ha sido de él. Nino es un muchacho con voz
preciosa, y de personalidad, con presencia y que sabe estar
en escena, aunque se le note tímido y nervioso; pero eso
hasta puede ser bueno; no hace mucho tiempo que un cantante
de auténtica categoría artística que nadie discute y con
muchos años de experiencia me decía: "cuando dejen de
sudarte las manos al salir a escena o entrar en un estudio
de grabación, malo; malo si no estás nervioso". Y Nino, vaya
si lo está cuando sale a escena. ¡Si se pone nervioso cuando
charlo con él!, y se asusta mucho porque no tomo notas, y me
repite una y otra vez: "no sé si me explico bien; no sé si
comprendes lo que quiero decir, como no apuntas nada". Nino
tiene en estos momentos un lío mental formidable y un enorme
despiste; ha tenido problemas con su "manager", en vista de
lo cual nombró a Manolo Alejandro -su descubridor,
compositor, promotor, etc.-, su "manager oficial". Pero
también con Manolo surgieron problemas. De todo esto nace el
despiste de Nino, que ya no se fía ni de su sombra.
-No me gusta que la gente se aproveche de mí y
concretamente mi primer "manager" estuvo viviendo a mi costa
bastante tiempo. Todavía no hace mucho que he pagado la
factura de su hotel durante su estancia en Madrid. Hasta que
me cansé y le dije que prescindía de sus servicios.
-Y con Manuel Alejandro, ¿qué pasó?
Nino duda antes de hablar; siempre tartamudea un poco
como
si le costara decir lo que piensa o si encontrara una gran
dificultad para expresarse. Las entrevistas le dan pánico.
-Manolo es un hombre muy ocupado. Por otra parte,
entre nosotros no hay ningún tipo de contrato firmado.
Acordamos que él sería mi "manager" porque necesito a
alguien. Yo no puedo ir por el mundo solo.
Lo ha dicho con el corazón en la mano y es cierto; a
nuestra entrevista acudió con otra persona ligada a su casa
de discos. Le falta seguridad y necesita alguien en quien "apoyarse".
-No quiero una persona que se imponga, o trate de
dominarme; yo tengo mi personalidad también, y quiero que
prevalezca.
-¿Entonces?
-Aquí me tienes completamente despistado y varios
meses sin trabajar; no porque me falten ocasiones, pero los
sitios que me ofrecen no me gustan y a los que me gustan yo
no puedo ir a ofrecerme, eso tiene que hacerlo un "manager".
Sólo que encontrar una persona de confianza me parece
difícil.
-En tu último disco ninguna de las dos canciones es de
Manuel Alejandro...
-No,
no, si no tienen por qué serlo. Canto de Manuel Alejandro lo
que me gusta, pero si de las canciones que me presentan no
hay ninguna que me vaya, escojo una composición de otro. Es
el caso de este single que lleva dos canciones de Armenteros.
-Del modo que se
te presentó todo el mundo esperaba de tí un "segundo
Raphael". Esto te ha perjudicado; tanto Alejandro como
Armenteros son dos nombres demasiado unidos a Raphael, esto,
¿no sigue perjudicándote?
-El que me comparen con Raphael me perjudica y me
molesta. No tenemos nada que ver uno con otro y eso puede
comprobarlo cualquiera que oiga una canción mía. He elegido
canciones de Armenteros porque creo que es un compositor
actual que está haciendo canciones que pegan como las de
Fórmula V. Armenteros no sólo compone para Raphael.
Nino se enfada y creo que hasta tiene muy mal genio; y
sobre todo pienso que está bastante harto de todo este mundo
del disco.
-¿Estás decepcionado?
Nuevas dudas y explosión de sinceridad.
-Cuando hay dinero por medio se pierden los buenos
amigos, sólo se acercan a ti para ver qué pueden sacarte.
-Es una pregunta muy tópica, pero, ¿qué significa para ti
cantar?
-Ganar mucho dinero, ser famoso y vivir muy bien.
Eso es lo único que de verdad me importa. Cuando consiga eso
dejaré de cantar.
Nino está como perdido en medio de una selva espesa sin
tener ni idea de dónde cae el norte y el sur. Musicalmente
también; ni Alejandro ni Armenteros le van a la medida; sus
propias canciones, que las tiene, no quiere cantarlas porque
se considera intérprete y no compositor. Hablamos de
intérpretes y compositores-intérpretes; Nino dice que le
gusta mucho Tom Jones, pero que escucha más a gusto un LP de
Aznavour. Creo que es en lo único que estamos de acuerdo
Nino y yo. Poco después de terminar nuestra entrevista Nino
se va a Valencia de vacaciones y en busca de un poco más de
claridad mental.
P.V.
Material cedido por José Ramón Goñi