Discografía de Nino Bravo

Álbumes editados en España

 

Homenaje a Nino Bravo

 

Homenaje a Nino Bravo, vol. 3 (2002)

 

Temas incluidos: América, América / Por fin mañana / Cartas amarillas / La niña es ya mujer / Mi gran amor / Contigo soy feliz / Yo te quiero dar / Mi tierra / Vete / Volver a empezar / Eres todo cuanto quiero / Por qué / Mi mundo está vacío / Laura / Libre Bonus track: Vuelve (con Eva Ferri)

 

Edición especial conmemorativa del 30 aniversario de la muerte de Nino Bravo, publicada por Universal para Movie Music. Los tres compactos que formaban la colección, editada a finales de 2002, eran vendidos en una caja especial que sólo podía adquirirse llamando a un determinado número de teléfono, y no en tiendas de música. Las ventas llegaron a alcanzar las 50.000 unidades, lo que convirtió a "Homenaje a Nino Bravo" en Disco de oro.
Acompañando a la campaña se emitieron diversos espacios en radio y televisión promocionando el lanzamiento. En cada uno de los discos podemos encontrar quince temas en versión original, totalmente remasterizados, y un dueto, además de una biografía de Nino Bravo escrita para la ocasión. La contraportada del CD era la fotografía del disco original "... y Vol. 5", ya fuera en tonos azules, rojos o naranjas según el volumen. El texto que incluía el tercer compacto es el siguiente:

 

Triple caja conmemorativa del 30 aniversarioCD 2: Cumplido el año 71 con su experiencia en "Pasaporte a Dublín", Nino sabía que los festivales eran un gran trampolín. Por eso en 1972 regresó al Festival de Río de Janeiro, esta vez con marchamo de favorito. Defendía la canción "Mi tierra", escrita por Augusto Algueró. El jurado era internacional y su única condición era que no podían votar al representante de su propio país. Cuando tan solo quedaba por votar el presidente del jurado, norteamericano, Nino sacaba un voto a David Clayton-Thomas, también norteamericano. Y el presidente no tuvo el más mínimo pudor en votar a su compatriota y, además, hacer valer el voto de calidad del presidente lo que dio el triunfo al norteamericano. Claro que conviene saber que Clayton-Thomas, hasta entonces cantante del grupo Blood, Sweat & Tears, era la gran apuesta del todopoderoso sello CBS para convertirle en figura mundial. Escaldado, Nino prometió que no volvería a ningún festival. Su prematura muerte no le permitió rectificar. No todo fueron disgustos en ese 1972, porque fue precisamente el año en que se editó "Un beso y una flor", otra de sus grandes canciones y la más programada tras su muerte, por ese aire de canción de despedida. En eso se adelantaron Herrero y Armenteros a la realidad. José Luis Armenteros y Pablo Herrero había sido componentes de Los Relámpagos y tras la disolución del grupo habían comenzado una fructífera carrera de compositores que tuvo en el propio Nino, en Fórmula V, Jarcha, Francisco o Juan Bau sus principales intérpretes. Para Nino Bravo habían escrito ya "Libre", también editada en el 72, y rememorada en estos últimos años por una abrumadora campaña de televisión que sirvió, casi treinta años más tarde, para lanzar nuevos intérpretes como El Chaval de la Pecha. Pero no se trata de un descubrimiento tardío, porque con Nino, y en ese 1972, ya había llegado al número uno de las listas españolas y le había permitido empezar a hacer giras por la América de habla hispana. Para Nino Bravo, la presencia del tándem compuesto por Herrero y Armenteros fue providencial, y lo mismo se puede decir para los compositores, que se vieron catapultados por los éxitos que les proporcionaba la prodigiosa voz del cantante.
En 1973 Nino no tuvo demasiado tiempo para nada. Estaba preparando su nuevo disco, que sería el último y se titularía, ya póstumamente "...y 5". En él aparecía la canción "América, América" que también fue número uno y que se extendió por toda América hasta convertirse en una especie de himno oficioso de la latinidad, interpretado todavía diariamente por orquestas y cantantes en teatros, cabarets y casinos por todo el continente. Nino estaba preparando los detalles del lanzamiento y la promoción y por eso se desplazó a Madrid para negociar fechas y actividades con su compañía.
Prefirió viajar con su propio coche, porque era un enamorado de la carretera. No existía aún autopista entre Madrid y Valencia y ochenta kilómetros antes de llegar a la capital de España, muy cerca de Tarancón, el coche se salió en una curva y Nino Bravo fallecía casi instantáneamente. Tan sólo había tenido tres años y unos meses de carrera profesional pero muy admirado y querido en toda España. El mundillo musical vistió de luto. Valencia le organizó un enorme festival en la plaza de toros, con actuaciones de todos sus compañeros de profesión..
Pasaron los años y los discos de Nino seguían estando entre los más vendidos del país. A comienzos de los ochenta, Luis Cobos realizó nuevos arreglos y se reeditó un "Nino Bravo puesto al día". La sorpresa de su compañía fue descubrir que el público seguía prefiriendo las grabaciones originales de una década atrás. En 1995, a punto de cumplirse el cincuenta aniversario de su nacimiento, Juan Carlos Calderón logró el milagro técnico, y también musical, de mezclar la voz original de Nino Bravo, con estrellas vivas de la canción en un primer disco de "Duetos" de resultado espectacular, pues superó las setecientas mil copias. Dos años después se publicaría una segunda parte. Las ventas también fueron muy importantes.
Ahora Moviepress recoge sus 45 mejores canciones, prácticamente casi toda su obra, además de tres de sus duetos más significativos. En este tercer disco, el más emocionante de todos porque quien lo hace es una nueva voz, Eva Ferri, que canta "Vuelve" haciendo dúo con Luis Manuel Ferri Llopis. Leída así, la noticia carecería de toda trascendencia. Traducido al lenguaje de la música pop, Luis Manuel Ferri no es otro que Nino Bravo. Y Eva Ferri, su hija menor. De esta forma, aquella niña que estaba todavía en el vientre de su madre cuando moría el cantante en accidente, en 1973, se reencuentra en disco con su padre y, juntas las dos voces, nos provocan un nuevo escalofrío de emoción, tan poco abundantes en la reciente música pop.