Discografía de Nino Bravo

Álbumes editados en España

 

Duetos 2

 

Duetos 2 (1997)

 

Temas incluidos:

 

CD 1: Vuelve (con Eva Ferri) / Mi tierra / Te amaré / Puerta de amor (con Marcos Llunas) / Vuelvo a estar sin ti / Arena de otoño (con Sandra Morey) / Es el viento / Aquel atardecer / Perdona / Noelia (con El Dúo Dinámico) / Ese hombre / Vivir / Para darte mi corazón / Por fin mi amor / Para qué seguir

 

CD 2: Mi tierra (con Mocedades) / Por fin mañana / Quién eres tú / Vete (con Raphael) / La niña es ya mujer / Mi gran amor / Por culpa tuya / Yo te quiero dar / Volver a empezar / Por qué (con Mª Conchita Alonso) / Yo no sé por qué esta melodía / Carolina / Eres todo cuanto quiero / El amor / Dicen (con Eva Ferri, Sandra Morey, Mocedades, Mª Conchita Alonso, Marcos Llunas, Jacobo Calderón, Michelle, María Caneda)

 

 

Segunda entrega de los famosos duetos, editada en 1997 como conmemoración del 25 aniversario de la muerte de Nino. Aunque en esta nueva edición participaban artistas menos conocidos que en "50 Aniversario" (entre ellos la propia hija mejor de Nino, Eva), el álbum incluye varias sorpresas, como la remasterización de los temas "Quién eres tú" y "Te amaré", y una canción homenaje compuesta expresamente por Juan Carlos Calderón para el disco.
Al igual que ocurrió con el primer álbum de duetos, Televisión Española se encargó de realizar un especial sobre el lanzamiento en el que cantantes como Raphael, el Dúo Dinámico o Marcos Llunas hablan sobre la importancia de Nino en la música española.
El libreto del CD contiene un texto escrito por el experto musical José Ramón Pardo. Aunque el apartado de la biografía de Nino contiene más de un error, es particularmente significativa la introducción que hace de los nuevos duetos:

 

LOS NUEVOS DUETOS DE NINO BRAVO
José Ramón Pardo

Una nueva voz, Eva Ferri canta Vuelve haciendo dúo con Luis Manuel Ferri Llopis. Leída así, la noticia carecería de toda trascendencia. Traducido al lenguaje de la música pop, Luis Manuel Ferri no es otro que Nino Bravo. Y Eva Ferri, su hija menor. De esta forma, aquella niña, que estaba a punto de nacer cuando moría el cantante en accidente, en 1973, se reencuentra en disco con su padre y, juntas las dos voces, nos provocan un nuevo escalofrío de emoción, tan poco abundantes en la reciente música pop.
Las Navidades de 1995 se recordarán siempre en la historia del pop español por la espléndida reaparición de Nino Bravo cantando en duetos con algunas grandes figuras recientes y traspasando así un lapso de más de veinte años, desde su trágica y prematura muerte, hasta sus más de setecientos mil discos dobles que además sirvieron para redescubrirle a un nuevo público que ignoraba la existencia de una voz tan importante para el pop español.
Por fortuna, aquel disco no agotaba el repertorio que Nino Bravo había dejado en los cinco álbumes que marcaron su carrera. Incluso, en este nuevo lanzamiento, se han repescado dos canciones que nunca estuvieron en sus discos oficiales, y sí en un disco colectivo titulado Grandes Voces. Son Te amaré y ¿Quién eres tú? que tampoco se habían escuchado nunca en formato de disco compacto. Son dos de las treinta canciones que conforman el nuevo disco de Nino Bravo, Duetos 2, un álbum en el que el número fuerte siguen siendo las nuevas colaboraciones estructuradas, con talento, habilidad y mimo, por Juan Carlos Calderón, que fue también el artífice de la primera entrega.
Los siete duetos de este álbum presentan algunas voces totalmente nuevas, como la de su hija Eva Ferri y otras muy jóvenes y ya cuajadas como es la de Sandra Morey, hija del cantante Jaime Morey, que tantos días de éxitos conoció compitiendo, y compartiendo alegrías e ilusiones, con el propio Nino Bravo. Ella canta Arena de Otoño, una composición de Calderón que se ha esmerado en la nueva mezcla y un arreglo más actual.
Marcos Llunas, hijo de Dyango, que también vivió con Nino los primeros éxitos, es el encargado de interpretar a dúo La puerta del Amor, uno de los temas más potentes del repertorio de Nino Bravo.
Si en el álbum anterior, en aquellos primeros Duetos, estaba El Consorcio, en estos Duetos 2 quienes prestan sus hermosas armonías vocales al trabajo de Nino son Mocedades, que cantan junto a él Mi Tierra. Cronológicamente las primeras grabaciones de Mocedades coinciden en el tiempo con las primeras de Nino Bravo, por lo que esta colaboración se convierte en un feliz reencuentro. Y la venezolana María Conchita Alonso, que admiraba cuando era niña esa voz que llegaba desde el otro lado del Atlántico, culmina ahora su sueño cantando con Nino Bravo el tema Por qué.
Pero hay dos colaboraciones muy especiales. Que nadie piense que si en los primeros duetos no se realizaron fue porque no interesaban esas canciones o esos cantantes. Es que entonces no hubo ocasión de conectar fechas y lugares y se dejaron para esta segunda entrega. Son Raphael y el Dúo Dinámico. Raphael logra en Vete, su dúo con Nino Bravo, que la canción se desdoble en dos y que cuando él canta parezca escrita ex profeso para su voz y cuando lo hace Nino Bravo cobre toda la personalidad del cantante valenciano.
En cuanto al Dúo Dinámico, de ellos es la versión ya no a dúo, sino a trío, con el Noelia que escribieron Guijarro y Algueró para Nino y que suena totalmente nueva y fresca en esta versión compartida, como el Dúo, no pudieron estar en la primera entrega, pero compensan esa ausencia con esta perfecta compenetración de voces y actitudes con el desaparecido vocalista.
Queda todavía una sorpresa más. Una canción inédita, nueva, en la que una serie de voces, de las que han participado en los duetos y algunas nuevas, se suman a un homenaje diferente a la voz de Nino Bravo. Es un tema escrito para la ocasión por Juan Carlos Calderón, titulado Dicen y en el que Eva Ferri, Sandra Morey, Mocedades, la venezolana María Conchita Alonso, Marcos Llunas, Michelle, María Caneda y Jacobo Calderón, mezclan sus voces con diversos pasajes de la discografía de Nino, en un recuerdo emocionado y emocionante.
El protagonista de este homenaje es Nino Bravo, y bueno será recordar, aunque sea a grandes rasgos, la breve y fulgurante trayectoria profesional de un cantante al que bastaron más de tres años para dejar huella imperecedera en la música española. Murió a los 28 años cuando se trasladaba desde Valencia a Madrid para trabajar en un nuevo disco. Había empezado formando parte de grupos como Los Hispánicos y Los Superson, grupos de amigos que nunca decidían pasarse al profesionalismo. Tenía 23 años cuando se presentó a festival Vall D'Uxó, en Castellón, donde defendió Canzone per te sin éxito reseñable.
La segunda oportunidad le llegó cuando se decidió a dar el paso de presentarse, costeándose él mismo el montaje, en el teatro Turia de Valencia. El éxito le llevó directamente a los despachos de Fonogram (actualmente PolyGram Ibérica) que le firmaron su primer contrato en 1969. Con el respaldo del sello y una canción de Manuel Alejandro, titulada No debo pensar en ti, se presentó en 1970 al Festival de Barcelona. Todavía era demasiado pronto y no llamó demasiado la atención.
Pero sí lo hizo con su siguiente disco, firmado por Augusto Algueró y el famoso letrista de la copla Rafael de León. Se trataba de Te quiero, te quiero y con ella obtuvo un éxito tan inesperado como desbordante. Una voz nueva que llegaba directamente al número uno. Te quiero, te quiero fue una especie de pistoletazo de salida para una carrera espectacular. Sin que terminara el año 1970, Nino Bravo participó en dos festivales de la canción: en el de Atenas cantó El adiós de Fernando Arbex y en el de Río de Janeiro Elizabeth, escrita precisamente por el Dúo Dinámico que ahora ha podido volver a colaborar con Nino. En 1971 editó dos singles: Puerta del Amor y Noelia que fueron números uno. Y participó en el concurso de TVE Pasaporte a Dublín que le permitió aparecer, durante diez semanas consecutivas en todos los televisores de España.
En el 72 editó Un beso y una flor, y en ese mismo año 1972 participó por segunda vez en el Festival de Río de Janeiro con Mi tierra de Augusto Algueró, que no ganó por una irregularidad, por no llamarla trampa, del presidente del jurado, un norteamericano que, contra el propio reglamento del certamen, votó a un cantante de su propio país para arrebatar el premio a Nino, que tras la decepción prometió no volver a participar en ningún Festival.
Ya en 1973 los hechos se sucedieron vertiginosamente. Un último single con América, América, que se convirtió en un himno para los hispanoamericanos y el accidente de Tarancón cuando se dirigía a Madrid. En tan solo tres años había dejado más de medio centenar de canciones que siguen vigentes cuando tan sólo dentro de unos meses, en abril del 98, se cumplirán ya veinticinco años de su muerte. ¿Cuántos artistas verán su obra en vigor, y en pleno éxito, cuando haya pasado un cuarto de siglo de su muerte?